Experiencia de Fede y Rocío en Ohrid, Macedonia

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Si buscarais Ohrid en una guía turística, descubriríais que es una pequeña ciudad de Macedonia famosa por sus iglesias y por un lago que hace de frontera con Albania. Si nos preguntarais a Fede o a mí, os diríamos  que este pequeño paraíso ha sido el punto de encuentro de una veintena de jóvenes  de diferentes países europeos para  participar en el seminario Be Active! Participate! Y ha sido también la llave que nos abrió las puertas a un sinfín de nuevos proyectos ligados a Youth in Action.

Desde Madrid salimos dos españoles, Fede y yo, y el trayecto hasta Ohrid se convirtió en toda una odisea. Pero hasta ese viaje eterno de dos días valió la pena. Fuimos los primeros en llegar al hotel y aunque estábamos ansiosos por vivir la experiencia, después de 48 horas sin dormir, eso fue precisamente lo primero que hicimos. Y menos mal que repusimos fuerzas, porque lo que nos esperaba después eran 6 intensos días de trabajo y fiesta.

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El seminario Be Active! Participate! resultó ser mucho más interesante y útil de lo que en un principio nos esperábamos. Además de que cada uno expusiera cual era la situación real de desempleo juvenil en los respectivos países (Albania, República Checa, Hungría, Rumanía, Portugal, Italia, Macedonia y España), debatimos sobre posibles soluciones. Y todos intentamos a través de nuestras experiencias personales contribuir al grupo aportando nuevas ideas. Muchas de esas ideas han resultado ser útiles a más de uno. En mi caso, he descubierto que puedo participar en diferentes proyectos profesionales a través de la UE.

Pero no todo ha sido trabajo. Hubieron visitas turísticas, mucha fiesta y sobre todo mucho intercambio cultural. Después de 7 días de convivencia, las despedidas se hicieron duras. La jornada de vuelta estuvo marcada por la amargura de los “adioses” pero también por la satisfacción de haber vivido una experiencia única, rodeados de personas que son capaces de dejar huella en tan solo 7 días.

Y todo esto gracias a Aprovecha Europa y a Erasmus+.

Federico Goy y Rocío Balsa

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